Siento tristeza cuando lo miro a los ojos y lo recuerdo como
era antes: fuerte, vigoroso, enérgico. Ahora es un pelele de su enfermedad y
aunque hace grandes esfuerzos para combatirla, ella puede más. De vez en cuando
dice que le duele la cabeza, que se marea y se acuesta un rato a descansar. Lo más
seguro es que en esos momentos le haya dado otro microinfarto.
Últimamente le ha aumentado enormemente los ataques de
agresividad. Se pone muy alterado y comienza a decir tacos. Cosa que nunca había
hecho.
Hace unos meses tuvimos que retirarle el coche para que no
condujese más. Yo fui el que se lo retiro. Desde entonces cada vez que me ve me
hace todo tipo de juegos sicológicos y emocionales para que le vuelva a traer
el coche. Chantajes emocionales, amenazas, victimismo, etc. Lo he observado y
me he dado cuenta que todas esas estrategias son las que yo he utilizado para
poder conseguir lo que quería con el resto de las personas.
He observado que lo he aprendido de él. Últimamente usa los
ataques directos contra mí. En ocasiones quiero salir corriendo hasta que me
digo a mi mismo que no habla él sino su enfermedad. Aún así, en ocasiones se me
hace duro verlo así.
Estar enfermo hace que sus estrategias las camufle menos. Las
hace más claramente y son más fáciles de ver. Y si estoy atento me veo
reflejado en él. Soy un calco de mi padre. En mi caso, física y emocionalmente.
Pero en la gran mayoría de la gente
somos calcos de nuestros padres.
Con mi madre me pasa algo parecido, aunque ella es más
fluida y sus estrategias son más sutiles. También está enferma, tiene Alzheimer
y toda la represión intelectual que la ha tenido prisionera toda su vida ahora esta
perdiéndola y salen a flote cosas muy curiosas que antes ocultaba.
Por ejemplo: le costaba mostrar físicamente afecto, ahora
dice que quiere a todo el mundo. Antes era una mujer sumisa a su marido, ahora
le dice que no está de acuerdo con él.
Me da tristeza verla
así, con la energía y fuerza que siempre ha tenido y ahora su cuerpo ya le
falla. Los huesos que casi no tiene, un cáncer, la muerte de sus hermanos, el
azheimer… aún así le apetece salir y no estar metida todo el tiempo en casa.
En eso le parezco a ella, mi casa no me va a caer encima. Y he
sido muy sumiso a mi ex pareja.
Aún así no los culpo de nada ya que ahora puedo decidir
sobre mi vida y puedo ver esos condicionamientos de he aprendido de ellos. Ahora
sé que ellos también han sido victimas de otros condicionamientos y no han sido
conscientes de ellos. Solo han intentado hacer las cosas lo mejor que han
sabido y querernos como ellos han podido amarnos.
Si les pongo consciencia y los saco a la luz por lo menos sabré
que están y ya veré si los cambio o no. Así si puedo sentir que soy el dueño de
mi propia vida. Así sí puedo sentir mi verdadera libertad.
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