Bien del latín gluttire, que significa tragar o engullir de
manera excesiva alimentos y bebidas sin medida.
Aquí tenemos que tratar la gula como aquello que nos
tragamos sin masticar, sin digerir, sin comprender. Podemos tener gula de
alimentos, pero también de ideas, teorías, conocimientos, etc. En definitiva.
Todo aquello que nos entra y no lo estructuramos, filtramos, pasamos por
nuestra experiencia, etc.
Cuando nos sentimos vacíos, solos, una de las emociones que
suelen aparecer es la ansiedad. Como dijo Fritz Perls, la ansiedad surge cuando
nos vemos en el futuro y su grado es proporcional a la cantidad de futuro que
nos alejemos del presente.
La ansiedad surge debido a que nos soportamos estar vacíos
en nuestro interior. No soportamos estar en soledad.
Estar en el vacío, en las emociones, en la soledad, en todo
a la vez, es estar en contacto con nuestro ser más intimo. Es dejar la mente y
que el ego desaparezca. Esto nos sume en un vacío de tal profundidad que nos
asustamos. Nos asustamos tanto que cuando pensamos que toda nuestra vida puede
ser así aparece la ansiedad.
Mete y miedo, vacío y ansiedad. Cuatro fenómenos que hacen
que podamos comer para llenar ese vacío, con ansiedad lo que hace que comamos
más cantidad. Miedo a que surja el vacío nuevamente si no estamos llenos. Y la
mente que nos llena de fantasías varias y muy separadas de la realidad que
conjunta estos cuatro elementos. Retroalimenta todo el conjunto.
No es casualidad, no creo en las casualidades, que una
muerte cercana a nosotros, rotura de una pareja, perdida del trabajo, accidente
grave, etc, cree ese vacío. Realmente no lo crea, siempre ha estado.
Exactamente nos pone en contacto y suele ser la tristeza la emoción que nos
contacta con él.
No somos conscientes que el vacío interior siempre ha estado
y estará. Somos eso en lo profundo. Pro nos han mentido. Hemos sido engañados
como borregos y se aprovechan de nosotros esta sociedad de consumo. Nos incitan
a comprar, consumir, necesitar aquello que realmente no nos hace falta y nos
sentimos falsamente llenos haciéndoles caso. Somos unos borregos.
Por miedo a ese vacío lo llenamos de cosas. Lo que más se
acerca a nuestro interior por estar ahí mismo, es la comida. No es casual que
la gula se asocie a la comida. Pero como he dicho antes, hay gulas de muchos
tipos.
La comida da gusto en el paladar, la saboreamos y es
placentera. Desde mi punto de vista hay que comer más, más y más. Consumir más,
más y más. Cuando nos demos cuenta que aún así no conseguimos llenar el vacío,
entonces veremos que no tiene sentido esta actitud y algo de consciencia y
sabiduría habremos adquirido.
Este es el momento del cambio, el momento de mirar para otro
lado. El momento de sentir el vacío, la tristeza y ver que por mucho que comas,
por mucho que consumas nunca serán saciados los deseos de la mente para llenar
el vacío. Ya que la mente teme el vacío ya que es su muerte. Por eso te llenara
de deseos y con el deseo viene la gula.
Ser consciente, estar en la realidad, conocerse a uno mismo
y conocer el mundo en el que nos ha tocado vivir es estar en el presente. Y
estar en el presente es estar en el vacío. En el Tao como decía Lao Tse.

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