Caer en la soledad no es algo que nos imponen, no es algo
que nos viene de fuera. Suele ser un estado que elegimos por muy diferentes
circunstancias y sin darnos apenas cuenta.
Estar solo es nuestra naturaleza. La soledad es un estado
más que nos acompaña a lo largo de nuestra vida. Pasamos muchos momentos solos,
incluso cuando estamos con gente podemos sentirnos tremendamente solos.
Estar en la soledad tiene muchos beneficios. Podemos crecer,
madurar y ser más felices. Yo soy de la opinión que todo ser humano tendría que
pasar una época en su vida en soledad, contactando consigo mismo. Así apreciaría
la compañía y se apreciaría mucho más así mismo.
He estado mucho tiempo solo. He hecho deporte, viajado,
visto la tele, meditado, etc, solo. Hay quien le puede parecer muy triste esto,
pero para mí fue tremendamente beneficioso.
Estando solo descubrí quien soy actualmente. Que es lo que
quiero para mi vida. Que necesito en esta etapa de mi existencia. Descubrí al
otro y establecí un mejor contacto con la realidad y con la existencia.
La soledad es un estado tremendamente beneficioso. Sé que
duele mucho estar en ella. Sé que te
lleva a tu más profundo infierno y por ello sufrido y sentido. Pero por eso
mismo es sanadora. Es permitir que el ciclo natural de la vida inunde nuestro
más profundo ser y poder aceptar todo aquello que la vida nos tenga preparado.
Para mi estar en soledad nos crea un paréntesis en este
mundo loco donde todavía podemos tener solución de esta vida loca que tenemos
actualmente.
Estar solo no es lo mismo que estar en soledad. Se puede
estar solo y no sentir la soledad. Y se puede no estar solo y sentir
fuertemente la soledad. A este estado último le llamo la soledad acompañada.
Para mí la más sana es estar totalmente solo. Permitirse no
tener que depender ni que nadie dependa de uno. Ser uno mismo libre de decidir
sobre todo lo que se es y sucede en nuestra vida.
Si no somos capaces de ver la soledad desde una perspectiva
sana y comprensible, se cae en el autocompadecimiento y en la queja continua. Entonces
se pasa de una soledad sana a una enfermiza, insana y toxica.
Al fin y al cabo el punto de partida es estar solo. Nacemos solos
y morimos solos. Nadie puede hacerlo por nosotros, ni nadie nos ha dado un
manual instrucciones de cómo hacerlo. Así que vivenciar estas cosas en soledad
nos permite crecer de manera muy significativa.
Pasar unos minutos al día solos, con nosotros mismos, sintiéndonos
y permitiéndonos ser, hace que nos volvamos más auténticos, más genuinos. Y por
desgracia, este mundo está muy falto de gente así.
Permitámonos estar solos. Estemos solos, hagámonos amigos de
nuestra soledad y nos volveremos seres con otra luz que ilumine este mundo tan
degradado, tan lleno de locura y sin sentido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario