lunes, 1 de octubre de 2012

LIBROS

Estoy recostado en mi sofá mirando por la ventana y viendo como la lluvia resbala por los cristales. Me siento tranquilo y relajado. La vista se me va hacia las estanterías donde tengo los libros. Los conozco por el color: El Mozárabe, El Ocho, El clan del Oso Cavernario, Los Intocables, El Último Judío, etc.

Cada uno que miro lo asocio a una época de mi vida. Unos me recuerdan viajes, otros situaciones difíciles que he vivido, otros amores pasados, otros enseñanzas adquiridas, otros mi amor actual, otros a mis padres, otros a mis amigos, etc.

En una vitrina tengo el primer libro que me compre en mi vida: Corazón se llama. Lo compre en el colegio por recomendación de mi profesora.

Los miro y siento que sin ellos mi vida no sería la misma. Sin esos momentos de alegría, de tristeza, de aventuras imaginadas leyéndolos yo no sería el que soy.

Ahora han salido unos aparatos electrónicos para leer. Tal vez sean más prácticos, más dinámicos, más funcionales pero no tan románticos, ni reproducen ese ambiente envolvente que me provocan las páginas y el olor de un libro en mis manos.

Leer me traslada a otros universos, me lleva a otras vidas dentro de la mía. Leer, interpretar y fantasear es todo cosa mía leyendo un libro.

Dos personas que leen un mismo libro tienen, crean, manejan fantasías distintas de lo que ambas leen. Leer es entrenar la mente y la fantasía dentro de unos límites razonables sin que se desparramen por el universo.

Leer también es escuchar a los otros. Es escuchar de forma escrita lo que otras personas nos tienen que decir. Es cierto que podemos seleccionar lo que leemos o preferir este o aquel libro. Lo que es cierto es que siempre leemos el libro que en ese momento necesitamos leer.

Para mi leer es cuidar el alma. Es alimentar lo más interno que hay en nosotros. También los que leemos somos personas que buscamos, somos buscadores de algo. Los motivos de leer son muchos y muy variados. Uno de ellos es que se busca algo en lo que escribe la gente. Ser un buscador es escuchar a todos y quedarse con lo que uno considera necesario para sí mismo.

Estoy orgulloso de mis pocos libros. No me importa que me cueste esto o aquello un libro, lo que me molesta es no leer aquel que me llama la atención.

Si¡¡¡¡ me gusta ver los libros que tanto me han enseñado y tanto me han aportado.

Leer sana el alma, abre el corazón, cultiva la mente, crea armonía y genera felicidad.

Pero para leer hay que estar un poco loco. Los cuerdos siempre leen lo mismo y eso cierra la mente. Lee todo y te abrirás.

 Lee cualquier libro por aburrido que sea, al final lleva un mensaje para ti.

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