En el tiempo que nos ha tocado vivir, ser integro, sentirse
integro es muy difícil de conseguir. Oigo a la gente decir que si pudiesen y tuviesen
acceso a determinados puestos harían lo determinadas cosas fuera de la
legalidad y la ética.
Pero esto no es lo malo según lo veo yo. Lo peor es que el
resto de escuchantes lo ven normal. El hombre de hoy, en España está podrido. Aceptamos
robar, esconder, manipular, chantajear, etc. Estos dirigentes políticos que se
han erigido como dirigentes están podridos y han conseguido que a nosotros sólo
nos preocupe cuando nos afecta directamente.
En la sociedad actual, el capitalismo existe de la mano de
la corrupción. Del socialismo mejor ni hablar. Hoy en día las clases sociales están
más marcadas debido a la diferencia entre ellas, y el reparto equitativo de las
riquezas es una falacia que estos personajes nos quieren vender.
Este mundo está obsoleto. Se han provocado toda clase de
revoluciones, cambios, sistemas y siempre han fallado. Nada ha dado al ser
humano la tranquilidad y la paz que necesita para su existencia.
Contradicciones, mentiras, saqueos, engaños, tretas para
tener más poder es lo que la clase política usa para que ese poder vaya hacia
ellos.
Los modelos a seguir por nuestros jóvenes vienen establecidos
por políticos embusteros y encubridores, famosillos del tres al cuarto salidos
por la tele o famosos estudiados al detalle para sacar un producto que genere
mucho dinero.
El trabajo horado, la forma de vida sencilla, la unión en la
familia, el ayudar al prójimo está en desuso en nuestra sociedad. Sin embargo
los gandules, estafadores, chantajistas y demás tuercebotas proliferan al
amparo del poder que está en manos del dinero y mediocres que controlan ese
dinero.
Vivimos en una sociedad en la cual todo tiene un precio y en
pos del dinero tiramos por la borda lo mejor de nosotros mismos: el respeto, la
dignidad, la entereza, etc.
Necesitamos un hombre nuevo, que se conozca y sepa que es lo
más importante en la vida. Un hombre integro, nuevo. Renacido para que los
poderes putrefactos no le puedan afectar y así crear un mundo nuevo.
Cuando digo un hombre, me estoy refiriendo a cada uno de
nosotros. Hemos de renacer y redescubrir que es lo importante en nuestras
vidas.
En dinero, la avaricia, el ansia de poder, sólo están al
servicio de una imagen falsa, engañosa y ficticia que hace que hagamos daño a
otras personas y nos volvamos manipulables.
Sólo el amor, el cariño, la honradez, la integridad, la
sinceridad, la humildad son valores que nos pueden crear una vida serena y
tranquila.
Por desgracia esto es lo que menos se fomenta en nuestra
sociedad. Al contrario, están mal vistos.
John Lennon lo resumió muy bien en una frase: “nos
escondemos para hacer el amor mientras la violencia se hace a plena luz del día”.
Este hombre nuevo tiene que romper con el pasado y que
resurja de las cenizas. Que se plante y haga cara a esos poderes económicos, políticos
y religiosos a fin de reducir su influencia.
Hada podemos cambiar si no lo hacemos cada uno de nosotros
en nuestro interior. Y cambiar supone un gran esfuerzo interior y de
aprendizaje a fin de evitar que caigamos en el mismo foso donde nos
encontramos.
Es un deber moral y una necesidad social a fin de dejar un
mundo más humano a nuestros hijos.
me gusta mucho tu blog
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gracias.